
La reubicación de los vendedores en el mercado, un plan del Gobierno que no se consolida
Redacción El Espejo Samario | Agosto 01/2015

Sin esperanzas, así se muestran los vendedores ambulantes y estacionarios que durante trece años se encuentran a la espera de ser reubicados en el edificio al cual han catalogado como ‘El elefante blanco’, debido al grado de corrupción que envuelve este plan de gobierno que nunca se consolida pero que siempre se mantiene latente entre los políticos como estrategia para llegar al poder.
Ya han sido cuatro los alcaldes que han ejercido el gobierno en la ciudad y aún no hay soluciones que les permitan a los vendedores la oportunidad de ofrecer sus productos en condiciones dignas y de salubridad. Solo se hacen evidentes las muestras inconclusas de un proyecto que se ha convertido en el mejor método para manipular a estos pequeños comerciantes y en la fuente de ahorro de quienes lo han planificado.
Los estudios realizados por el DANE demuestran que “Santa Marta es una de las ciudades del país en el que se concentra el mayor número de vendedores informales”. ¿Pero, cómo se manifiesta la alcaldía de este territorio ante esta problemática?
La respuesta, parece ser siempre la misma. Pues bien, en Santa Marta la Alcaldía Distrital dice ofrecer a los vendedores soluciones alternativas, como ubicarlos en un lugar donde todos tengan mejores condiciones para trabajar, con el objetivo de que los vendedores que se encuentran esparcidos por la calle Quinta y el Mercado tengan mejores espacios para comercializar sus productos. Con esto también, se pretende conseguir el orden en los espacios públicos de la ciudad que ya han sido mencionados.

Pero de nada sirve planear y no ejecutar, puesto que para muchas de las personas que se pueden ver beneficiadas con este proyecto, el hablar del tema resulta ya un tabú, dado que no le tienen fe a la finalización de esta obra que ya se encuentra materializada pero no del todo.
Por lo visto esta situación es confusa y ha generado tensión en los comerciantes de la zona, quienes se cohíben de dar su opinión con respecto al tema por diversos motivos mostrándose temerosos, agresivos y reacios.
Algunos hablan poco de la situación que están viviendo, otros por el contrario prefieren no hablar ni opinar nada, pero ¿Por qué muchos prefieren guardar silencio y no hablar al respecto?
Pues bien, analizando sus actitudes y expresiones se denota que muchos vendedores lo hacen porque se sienten censurados y creen que si hablan del asunto se pueden ver envueltos en problemas y ellos prefieren evitar todo esto. Nada más se atreven a decir que, “el proyecto, no es más que un vil negocio que busca solo el beneficios de algunos”.
Por otro lado, los que seden un poco en dar su opinión prefieren que sus nombres no sean mencionados porque manifiestan miedo al hablar y que sus comentario se convierta en un ‘bololó’ más adelante. De manera similar, están los que no creen en el proyecto y dicen, “eso no es nada más que una mentira, tal mudanza nunca se va a dar”.
Por consiguiente, hay quienes llegan a la conclusión y dicen que, “el proyecto no se va a dar por que ya se ha tomado mucho tiempo y en estos momentos los políticos están tratando el tema porque se aproximan las elecciones para elegir los nuevos mandatarios, y todos los censos a los que somos sometido también son mentira”. Agregan también, “eso solo lo hacen para tenernos contestos por el momento y conseguir votos en las próximas elecciones, luego de que el periodo electoral termine, se olvidarán de nosotros y de los supuestos beneficios que nos ofrecieron y todo volverá a quedar como siempre, en falsas promesas y palabras que se las lleva el viento”.
Así como hay personas inconformes e incrédulos; también están los crédulos, quienes no ven la hora en la que van a ser reubicados en el conocido ‘Elefante Blanco’ de la ciudad samaria, pero al parecer para ellos la espera se convierte en algo eterno por los contratiempos que se han presentado, ya que muchos vendedores prefieren no moverse de sus puestos porque consideran que en el lugar que están ubicados les va mejor que en el sitio para donde quieren ser llevados.
Frente a todo este drama, el temor de hablar que cada uno de los individuos implicados en esta problemática es inmenso, debido a las consecuencias que esto pueda tener en un futuro, pero callando cada una de las irregularidades que se evidencian actualmente en la sociedad seguirán sin ser consolidadas.
