
A las afueras de la Institución Educativa Normal Superior ‘San Pedro Alejandrino’: El conocimiento se enfrenta al riesgo
Redacción El Espejo Samario | Agosto 01/2015
Un panorama bastante caótico confrontan diariamente los estudiantes de la institución San pedro Alejandrino, luego de que el reloj marca las 12: 30 pm conocida como ‘la hora pico’ y la congestión vehicular se apodera de este sector complicando a los alumnos que se disponen a cruzar la doble vía para dirigirse a sus hogares.
A simple vista se denota la inseguridad, incluso mucho antes de ver a los jóvenes y niños tomados de las manos de sus padres desesperados por vencer el peligro al doblar las carreteras.
Basta simplemente con mirar alrededor para ser testigos de los factores externos que conllevan de lunes a viernes, a que el conocimiento tenga que verse enfrentado al riesgo, siendo uno de ellos observar la odisea que se vive al tener que torrear a los carros, las motos, uno que otro transeúnte y hasta las bicicletas para lograr llegar al otro carril y así poder tomar las busetas.
Además, la verdadera causa que se suma a este drama, se debe a lo que en Santa Marta se hace obvio, como la ausencia de medidas de seguridad vial en cada uno de los tramos que rodean la ciudad. Una problemática que se hace evidente y está generando un verdadero caos a las afueras del colegio ‘San Pedro Alejandrino’, debido al irrespeto e imprudencia de los conductores quienes excesivamente conducen sin disminuir la velocidad e ignorando las pocas señales de tránsito que al menos se encuentran en algunos intervalos de esta área de tráfico.
No obstante, a este hecho hay que adicionarle también la violación del espacio público por parte de los vendedores informales y los constructores de obra que se encuentran ejerciendo su oficio en el proyecto de la megabiblioteca distrital, cerca de la institución, quienes han cercado gran parte de los bordes peatonales de la avenida por donde se suponen deben circular los estudiantes y demás personas y de este modo evitar cualquier accidente.
Ahora bien, tras esta situación algunos alumnos del plantel manifiestan sus experiencias y de manera sarcástica narran cómo junto a sus compañeros les ha tocado atravesar esta ruta ante la precipitación del tráfico. Solenis Flores, estudiante de octavo grado nos dice, “A mí, me vienen a busca porque ¡Uy niña! cuando nos ha tocado pasarla, uno se tiene que meter pa’ que le paren, porque si no; nunca pasas pero que va, no paran uno como puede los esquiva”.

Por otro lado, al preguntarle al docente de primaria Álvaro fuentes Valle, sobre cuál era su opinión frente a este caso, expuso: “La movilidad del estudiante al salir es muy fuerte, si desde esa perspectiva la institución ha tomado medidas preventivas como enviar circulares a la Policía Nacional, a los agentes del control de tránsito para que haya una permanente vigilancia en este espacio. Indudablemente no vienen con regularidad e indudablemente esta vía es muy amplia, así que nuestra segunda medida de prevención es que los estudiantes salgan con orden y en compañía de sus padres por la vía peatonal”.
El profesor Fuentes agrega que, “Este suceso tiene sus meses de estar presentándose pero sea tornado más peligroso desde que se inició la construcción allí al lado, pues lamentablemente en esta ciudad los parámetros de construcción los hacen sin ninguna medida y me doy cuenta que la obstaculización a la vía peatonal se ha incrementado al circundar con las láminas de zinc, gran parte de los reductores de velocidad por donde deben pasar los niños porque a pesar de que ellos tengan permiso para hacerlo hay que reconocer que están abusando del espacio público”.
Así como la joven Solenis Flores y el profesor Álvaro Fuentes exponen sus opiniones frente a la incertidumbre que son víctimas día a día, Sandra Patricia, móvil vendedora de minuto a las afueras del plantel educativo nos comenta desde un lente con mayor enfoque lo que opina “Yo pienso que para reducir el desorden del tráfico por este sector deberían poner unos semáforos para que los niños tengan estabilidad para pasar porque es una carretera muy transitada”.
“Además, por ahora los niños no han sufrido accidentes al pasar los carriles pero los padres de familia sí, por eso pienso que por este carril deben implementar una ruta de buses urbanos para que los alumnos no tengan que estar cruzando hacia el otro”.
De acuerdo con estos criterios, parece ser que este incidente seguirá latente, dado que, no resulta nada alentador por el grado de riesgo que representa. Ojalá por esta vez las circulares vayan directo a la alcaldía de la ciudad y el alcalde se apersone y trate de poner control en este asunto, ya que al parecer a la Policía de Tránsito, padres de familia y profesores se les sale de las manos.
